En Templo Votivo de Maipú culminan celebraciones del Bicentenario de la Independencia

El evento, que busca rescatar las tradiciones nacionales, incluye la mayor muestra de caballería militar/civil de la historia del país con un espectáculo de más de 200 participantes.

Comenzará con una Romería desde la Plaza de la Ciudadanía y luego se trasladará al Templo Nacional de Maipú, donde se renovará la Promesa que hicieron O´Higgins, autoridades y el pueblo por el futuro de Chile.

Un evento nunca visto tendrá lugar este 24 de noviembre. Se trata de la muestra de caballería cívico-militar más grande de la historia del país con la que se celebrará la culminación de los 200 años del Bicentenario de la Independencia de Chile, recordando el cumplimiento de la Promesa que hicieron Bernardo O´Higgins, el Ejército, autoridades y el pueblo a la Virgen del Carmen.

La actividad comenzará con una Romería desde la Plaza de la Ciudadanía, que será encabezada por la imagen de la Virgen del Carmen y seguida por los Generales José de San Martín y Bernardo O´Higgins, el Ejército del Regimiento Granaderos y su pueblo compuesto por Amazonas de las tradiciones de Chile, 20 mulares de la escuadra civil, una delegación de carruajes antiguos, un grupo de 20 huasos a caballo y cerrando la marcha, 20 cuasimodistas, quienes se trasladarán en dirección al Templo Votivo de Maipú, donde se invita a la ciudadanía a unirse a este recorrido.

A las 18.00 hrs. en la explanada del Santuario Nacional de Maipú se presentará un gran espectáculo ecuestre, gratuito. Invitamos a todos, adultos y niños, a este evento familiar que será un Homenaje a la Virgen del Carmen, a cargo de la escuadra de Amazonas de la Tradición Chilena; el Cuadro Negro de la Escuela de Equitación del Ejército; la escuadra Palmas de Peñaflor; la Fundación Lipizzana y un desfile final con todas las delegaciones, entre otras actividades.

En este contexto, se recordará la Promesa que se hiciera en esa época a la Virgen. “En el mismo sitio donde se dé la batalla y se obtenga la victoria, se levantará un Santuario de la Virgen del Carmen, Patrona y Generala del Ejército de Chile. Y los cimientos serán colocados por los mismos magistrados que formularon este voto y en el mismo lugar de su misericordia será el de su gloria”, según publicó la Gazeta de Santiago el 14 de marzo de 1818. 200 años después de esa promesa, hoy se invita a renovar esos votos, rindiendo este gran homenaje a la Virgen del Carmen y pidiéndole por el futuro de Chile, que cada día sea más fraterno y justo.

Romería.

Una jornada que no se había vivido en Santiago, se desarrolló el sábado 24 de noviembre, cuando por las avenidas principales de la capital se desplazó la Romería del Bicentenario, que convocó a soldados, huasos, amazonas, arrieros y cuasimodistas para recordar los 200 años del Voto de O’Higgins.

Dos siglos de esa promesa que hizo el Padre de la Patria de construir un templo en Honor a la Virgen del Carmen en el lugar donde se efectuó la última batalla que dio la libertad a Chile. En la mañana comenzaron a congregarse en las cercanías de la Plaza de la Ciudadanía, para alrededor de las 14:00 horas reunirse en dicha Plaza donde se efectuó la ceremonia que dio la partida a esta Romería y donde se izó la Gran Bandera en el mástil ubicado en el bandejón central de la Alameda Bernardo O’Higgins, frente a La Moneda.

En dicho acto, encabezado por el Intendente subrogante de la Región Metropolitana, Enrique Beltrán, y donde hubo representantes del Ejército, de los organizadores y de los participantes, fue el Rector del Templo Votivo de Maipú, sacerdote Carlos Cox, quien aludió a esta promesa, a su significado y bendijo a quienes partirían más tarde por la Alameda rumbo a Maipú. Iban encabezados por la Virgen del Carmen en un coche tirado por dos caballos chilenos (Hilachento y Achutado) conducido por Teresita Guzmán, destacada participante del Enganche y escoltado por jinetes del Regimiento de Granaderos N° 1.

Tras ellos marchaban las Amazonas de la Tradición Chilena, los huasos del Club Gil Letelier, un grupo de arrieros y los cuasimodistas, además de algunos coches. La Romería continuó por la Alameda haca el Poniente, con motoristas de Carabineros abriendo el camino y deteniendo el tránsito en los cruces, siendo saludada por la gente que se apostó en las veredas y luego siguió por la Avenida Pajaritos, donde la caravana hizo un alto para refrescarse y descansar, siendo atendidos por integrantes de la Escuela de Caballería de Carabineros.

Luego de este alto, prosiguió la marcha, acercándose cada vez al Templo. Ya en tierra derecha, tomaron por Avenida Cinco de Abril, cuyo nombre recuerda la Batalla de Maipú e ingresaron al Santuario, donde ya estaba todo preparado para un gran espectáculo ecuestre a partir de las 18 horas.

En la Explanada, entre los vestigios del primer Templo, conocido como el Templo de la Victoria y el actual, con una gran tribuna oficial completamente llena con autoridades, invitados especiales, representantes de las Fuerzas Armadas y otros personajes y con público también apostado en el perímetro de la Explanada.

Se dio luego comienzo al Homenaje a la Virgen del Carmen, Generala del Ejército y Patrona de Chile, la que previamente fue trasladada desde el coche que la trajo hasta Maipú y puesta en su lugar de honor en la tribuna oficial. La Banda montada del Regimiento Granaderos, con sus timbaleros tradicionales, brindó los primeros sones en este homenaje, y pasaron ante ella todos los jinetes y carruajes que participaron en esta romería.

Momentos más tarde, las Amazonas de la Tradición Chilena fueron las primeras en rendirle homenaje a la Virgen, recibiendo muchos aplausos por su actuación, resaltando la participación de la mujer en nuestras tradiciones. Luego vino el turno del Cuadro Negro del Ejército, que ofreció su tradicional espectáculo lleno de arrojo y rutinas sobre el caballo.

Más tarde lo hizo la Escuela Clásica Lipizzana de Chile, con sus hermosos caballos blancos. Y cerró esta gran jornada de homenajes la Escuadra Ecuestre Palmas de Peñaflor, presentando un afiatado espectáculo de jinetes, caballos y bailarines.

De esa manera llegó a su fin una Romería que hizo recordar a los chilenos, tras 200 años, una promesa que, como lo dijo el Rector del Santuario, sacerdote Carlos Cox, no quedó escrita en un papel y luego se olvidó en algún cajón, sino que se llevó a cabo. El Padre de la Patria logró ver en vida parte del primer templo y que ahora el Templo actual es el hogar de la Generala del Ejército y Patrona de Chile, la Virgen del Carmen.

Padre Carlos Cox, Rector del Santuario Nacional de Maipú: «Con esto se cierra un ciclo, pero comienza otro. La promesa que Chile hizo se hizo presente en el Santuario hoy día. Celebramos justamente los 200 años que se erigió el primer templo, el Templo de la Victoria. Y como decía anteriormente, este es un momento para que cada uno piense dentro de su corazón y a través de eso, que cada uno nos hagamos responsables de nuestra vida personal, familiar, laboral y de nuestra Patria.

Es una alegría la que hemos vivido porque es un camino para el futuro; aquí no termina, sino que comienza».

Andrés Cox, organizador de la Romería del Bicentenario: «Yo represento a la caballería civil de Chile y la idea que movió nuestros corazones, fue venir hacia la Virgen, mirando a Cristo, no mirando hacia los lados.  Y también demostrarles al Ejército el cariño que le tenemos y a las Fuerzas Armadas en general. Pero lo que más nos movía a nosotros, era que estos son los tiempos de los civiles; estos son los tiempos en que tenemos nosotros que movernos para tratar de cambiar este mundo».

General de brigada Patricio Mery, representante del Ejército en la tribuna oficial: » Tal como lo presentó el padre Carlos Cox (Rector del Templo) y las otras personas que estaban acá, esto fue la unión del Ejército con Maipú y la Virgen del Carmen, recordando lo ocurrido hace 200 años, cuando se le promete la construcción de este templo en honor a ella si nos daba la victoria.  Y esa es la relación, una relación cercana de más de 200 años entre el Ejército y la Virgen del Carmen, que es nuestra Generala. Esta fue una bonita forma de terminar y culminar estos 200 años, dándole las gracias a la Virgen por todo el cariño, por toda la protección que nos ha brindado en todo este tiempo».

Fuente: caballoyrodeo.cl